La humanidad hizo de las hierbas un remedio natural al que acudía cada vez que precisaba de soluciones. Según explican los tratados, las hierbas son plantas olorosas cuyos tallos, hojas, flores, semillas y raices se utilizan para aromatizar comidas o con finalidades médicas. Algunas hierbas las podemos encontrar en estado silvestre, pero la mayoria son cultivadas y se utilizan o bien frescas o bien secas. Hay un método distinto para preparar cada hierba. Elige el que más te convenga en cada caso:
-Infusión. Es el más común para las tisanas. se usa con plantas secas. Poner una cucharada de hierbas secas en una taza precalentada. Verter agua hirviendo. Tapar y dejar reposar entre 5 y 10 minutos. Colar el liquido y endulzar con miel.
-Decocción. Se hace con las partes leñosas y duras de la planta. Picar este material y ponerlo en una cacerola y añadir una taza de agua. hervir durante 2 o 3 minutos para que los ingredientes activos pasen al agua. Colar el liquido y endulzar.
-Maceración. Las plantas que contienen una gran proporción de aceites volátiles se preparan mejor con esta técnica. Los aceites volatiles ejercen una acción muy positiva en el metabolismo, estimulan la producción de globulos rojos, mejoran la circulación cutánea y poseen además acciones bactericidas y desinfectantes. Para aprovechar bien estas propiedades el método idóneo es la maceración. Poner una cucharada de hierbas secas en una taza de agua fria. Dejar reposar 12 horas, filtrar y endulzar con miel.El uso de una planta medicinal siempre debe hacerse bajo el asesoramiento de un experto. Hay especies que tienen efectos secundarios o contraindicaciones según la persona. Además, muchas plantas son tóxicas.
Aquí os dejo algunas tisanas para combatir dolencias:

No hay comentarios:
Publicar un comentario